El judo es un deporte que puede ser considerado como un arte y una filosofía. Su práctica estimula a la vez, las facultades físicas y las mentales.
La palabra judo se compone de dos términos: JU que significa principio de la suavidad de la amabilidad; DO que significa la vía, el camino. Así, se considera que el Judo es el camino de la suavidad.
El judo nos enseña a utilizar al máximo toda nuestra energía mental y física. Para lógralo, la practica nos mostrará que en el mismo instante, es necesario concentrar ambas formas de energía hacia un mismo y único objetivo
El Judo es un arte de defensa, un juego mental de estrategias y a la ves un deporte, que tiene como premisa fundamental el respeto y la humildad que todo practicante debe tener hacia las demás personas.
Con el Judo se pretende lograr un perfeccionamiento mental y espiritual a partir del dominio y conocimiento de nuestro cuerpo, lo que afianza la personalidad del practicante, dándole una gran seguridad para enfrentar las distintas circunstancias en su vida.
El Judo también es un deporte olímpico de lucha. Se practica por parejas y cada Judoca intenta derribar o inmovilizar hábilmente a su oponente.
Pero el Judo no es simplemente una lucha. Tiene un trasfondo ético y filosófico de considerable importancia, y es esto precisamente lo que le distingue de otros deportes de lucha.
Es una actividad muy educativa tanto para el desarrollo físico como para el desarrollo psicológico de los niños.
Los dos principios fundamentales sobre los cuales se apoya el judo son: el equilibrio y la no resistencia.
El entrenamiento de judo nos permite conocer el modo de provocar las rupturas de equilibrio en el momento oportuno; recurriendo para ello a la no resistencia que permite llevar al adversario, mas allá de donde hubiera querido ir. Por tanto, y en similitud al ajedrez, podría pensarse en este, como un entrenamiento de la mente y el cuerpo, en estrategias de ataque y defensa.
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